El 10 de agosto de 1628, el Vasa, buque insignia de la armada sueca, se hunde en el puerto de Estocolmo cuando inicia su viaje inaugural. Los restos del naufragio, recuperados y reflotados en 1961, se conservan ahora en un museo que lleva su nombre. La investigación, iniciada al día siguiente del naufragio, continúa. Y tanto los arqueólogos como los investigadores aún no han terminado de sorprenderse.